Los himnos de la época dorada del pop español son los protagonistas del espectáculo La movida: el musical de los 80’s, que llega al Auditorio José Luis Perales de Cuenca los días 29, 30 y 31 de agosto con motivo de la celebración de las fiestas de San Julián de la capital conquense.
La Movida es una producción de Theatre Properties, que ya ha triunfado con grandes musicales como Romeo y Julieta. Un Amor Inmortal, The Full Monty, Peter, Annie y Jekyll & Hyde, entre otros. En esta ocasión nos presentan una propuesta que habla sobre el amor, la amistad, y la toma de decisiones, protagonizada por grandes artistas nacionales e internacionales del teatro musical y con una banda sonora compuesta por temas históricos de Hombres G, Luz Casal, Tequila…
En total serán 24 números musicales y más de 35 canciones del pop español de la década de los 80 entrelazadas con una historia inolvidable, fresca y actual.
La Movida es un espectáculo lleno de grandes valores y arropado con una gran escenografía, vestuario y puesta en escena, donde el espectador se convierte en uno más de la historia.
El Auditorio de Cuenca ha programado cuatro pases para este musical, que ya ha llenado el programado para el sábado 31 de agosto a las 21 horas. Las entradas, que se pueden adquirir en este enlace, tienen precios que van desde los 36 a los 46 euros, con descuentos para grupos y para beneficiarios de los descuentos para desempleados, carné joven, familia numerosa o monoparental, mayores de 65 años y miembros del Club de Amigos del Auditorio de Cuenca.
ÚNETE AL CANAL DE WHATSAPP DE ENCIENDE CUENCA
SIGUE A ENCIENDE CUENCA EN GOOGLE NEWS
ÚLTIMAS NOTICIAS EN ENCIENDE CUENCA
- El segundo festival itinerante Living Rural hará parada en Cañete y Valverde de Júcar
- El Ayuntamiento de Cuenca impone sendas multas de 1.500 euros a dos grafiteros menores de edad
- La subdelegada del Gobierno da la bienvenida a Cuenca al capitán Armas
- El Ayuntamiento de Tarancón lanza una campaña para acabar con los vertidos ilegales en la localidad
- Camino del Calvario desde la cámara de Carlos Albendea