Queralt Lahoz teje en la Hoz del Huécar una enredadera de sonidos sin tiempo ni fronteras
Son las raíces robustas las que sostienen un árbol prominente y la música imita ese comportamiento vegetal. A partir de esta base que se hunde en las entrañas de la tierra crece una criatura viva que, cuando alcanza suficiente altura, se permite desplegar sus múltiples ramificaciones sin temor a perder el equilibrio. Los flamencos comprenden este proceso y por eso siempre entendieron, antes que los demás, que lo nuevo se…
















